Menos residuos cada año: así evoluciona nuestra huella de fabricación

Fabricar soluciones de embalaje en espuma a medida genera sobrantes. Es inevitable. Cada corte, mecanizado o geometría que se extrae de un bloque de material deja sobrantes que no forman parte del producto final. Lo que sí se puede controlar es qué se hace con ese material y cuánto se genera.

Desde hace años llevamos un registro detallado de los residuos que genera nuestro proceso de fabricación. Los datos muestran una reducción clara a lo largo de los años.

Una reducción sostenida a lo largo de los años

Desde el 2019 hasta el 2025 hemos logrado obtener una reducción de residuos cercana al 68%.

La mejora no ha sido lineal en cada uno de los ejercicios, pero la tendencia de fondo es clara: hoy generamos una fracción de los residuos que generábamos en 2019, gracias a un mejor aprovechamiento de la materia prima en el proceso de fabricación.

Qué pasa con los sobrantes que sí se generan

No todo el sobrante acaba en el contenedor de residuos. Una parte importante del material que no sirve para el producto final se envía a reciclar. De ese proceso se obtiene nueva materia prima que vuelve a incorporarse a la fabricación. En la industria de la espuma técnica esto tiene un valor real: el material reciclado que regresa al proceso es material nuevo que no hay que producir desde cero.

Es algo que hacemos de forma continua y que no siempre se ve desde fuera, pero que forma parte del compromiso real con reducir el impacto del proceso productivo.

Proceso de reciclado de la espuma

Por qué lo medimos

Medir los residuos no es solo una cuestión de cumplimiento. Es la única forma de saber si las decisiones que se toman en el proceso de fabricación están teniendo un impacto real.

Sin datos no hay mejora posible. Y los datos que llevamos acumulando desde 2019 nos dicen que la dirección es la correcta: fabricar mejor, desperdiciar menos y aprovechar más el material que ya entra en el proceso.

Reducir residuos en fabricación industrial no es un objetivo que se consigue de golpe. Es el resultado de prestar atención a lo que se genera, medirlo con rigor y buscar cómo aprovecharlo mejor en cada ciclo. Seis años consecutivos a la baja son la mejor prueba de que va en la dirección correcta.

grafico de porcentajes de reciclaje y recuperacion de materiales en watercut